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Casa Domènech y Estapà: restauración y futuro de un legado centenario

Casa Domènech y Estapà: restauración y futuro de un legado centenario

La Casa Domènech y Estapà, situada en la calle València de Barcelona, es uno de los ejemplos más singulares del patrimonio arquitectónico de principios del siglo XX. El autor, el arquitecto Josep Domènech y Estapà, proyectó un edificio con una fachada asimétrica y ventanas profusamente decoradas que reflejan la riqueza de la época y presenta un estilo premodernista. Hoy, gracias a la intervención de la empresa 4ARK, el edificio ha recuperado el esplendor, a la vez que se ha garantizado su durabilidad y adecuación a las necesidades contemporáneas.


Valor patrimonial y arquitectónico en Barcelona

La Casa Domènech y Estapà destaca dentro del tejido urbano del Eixample de Barcelona por su expresividad formal. Más de un siglo después, su importancia no solo radica en la belleza, sino también en la capacidad de mantener viva la identidad arquitectónica de la capital catalana.

La intervención reciente ha tenido como objetivo preservar esta esencia, poniendo especial énfasis en la compatibilidad entre los materiales y técnicas originales y las necesidades constructivas actuales.


Los retos técnicos de la intervención de 4ARK

· Tratamiento de patologías previas : Las fisuras, humedades y otras patologías acumuladas con el paso de los años representaban un riesgo para la estabilidad y la imagen del edificio. El repicado y saneamiento de los frontales, junto con la aplicación de tratamientos anticorrosivos, han sido esenciales para frenar el deterioro y asegurar una base sólida para el resto de las actuaciones.

· Reconstrucción de la tribuna centenaria: Uno de los puntos más emblemáticos del proyecto ha sido la reconstrucción de la tribuna de madera. El reto consistía en mantener la estética original de hace más de ciento años, pero adaptándola a las exigencias de confort y eficiencia energética actuales. Se ha optado por incorporar doble acristalamiento y materiales actuales sin perder el carácter histórico.

· Integración de vidrios coloreados: Los vidrios tipo catedral han sido recuperados y reintegrados, aportando luminosidad y color a los espacios. Esta intervención ha permitido restituir la imagen original del edificio, a la vez que se refuerza su singularidad dentro del conjunto arquitectónico de la ciudad.

· Estanqueidad y eficiencia: Las juntas perimetrales y los sellados se han cuidado especialmente para garantizar la estanqueidad del edificio y minimizar los puentes térmicos. Esta atención al detalle asegura que la rehabilitación no solo sea visible estéticamente, sino también efectiva en términos de eficiencia energética y confort térmico y acústico.

· Intervenciones en cubierta: La impermeabilización de la buhardilla y la construcción de una nueva cubierta han sido pasos decisivos para proteger el edificio de futuras patologías y asegurar su conservación en el tiempo. Esta actuación contribuye también a la sostenibilidad del inmueble.


Equipo profesional

El proyecto ha sido fruto del trabajo conjunto de dos profesionales que han sumado conocimiento y experiencia en cada fase. Por un lado, Núria Selva Villaronga, arquitecta encargada del proyecto y la dirección de obra, y por otro, Almudena Pérez, arquitecta técnica responsable de garantizar el correcto desarrollo técnico y la ejecución rigurosa de las actuaciones.

Su colaboración ha permitido conseguir una intervención rigurosa y respetuosa con el valor patrimonial, asegurando a la vez la durabilidad y funcionalidad del edificio.


Un legado arquitectónico único, renovado

La Casa Domènech y Estapà es hoy un testigo vivo de la Barcelona de principios del siglo XX y, a la vez, un ejemplo de cómo la rehabilitación arquitectónica puede actualizar y proteger el patrimonio. La intervención de 4ARK no solo ha resuelto patologías y retos constructivos, sino que ha devuelto al barrio un edificio emblemático que continúa embelleciendo el Eixample y recordando la importancia de preservar el legado arquitectónico de la ciudad.

Con esta actuación, se hace evidente que renovar con respeto quiere decir mantener la memoria histórica al mismo tiempo que se garantiza la vida futura de los edificios.